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martes, 21 de mayo de 2013

ENLACES BLOQUE II


Versiones de cuentos y otros textos en prosa


Es una página web creada por el escritor puertorriqueño Luis López Vives. Además de ser un portal donde da a conocer sus obras, tiene muchas secciones relacionadas con todo tipo de literatura. Navegando por la página he encontrado un listado de cuentos folclóricos y otro listado de cuentos folclóricos, pero esta vez los que fueron adaptados por Andersen. Estos cuentos son muy útiles para el maestro para adaptarlos y después contarlos a los niños.


En esta web encontramos muchos textos, no todos son folclóricos pero sí muchos de ellos. Hay algunos tan famosos “El patio de mi casa” (poesía), “Los peces en el río” (villancico), “El cuervo y el zorro” (fábulas). Encontramos todo tipo de recursos útiles para que los maestros trabajen en clase.


Este enlace te conduce a un canal de youtube, el de Cuenta Cuentos Salvat, en su apartado cuentos clásicos. Aquí encontramos muchos vídeos de cuentos folclóricos de los grandes recopiladores de la historia y otros muchos. Entre otros, destacan videos tan famosos como “Los músicos de Bremen” o “Caperucita Roja”. Estos cuentos ya han sido adaptados para niños, por lo que resulta útil para la maestra esta web para ponerles un vídeo en clase.

Cuentos de los grandes recopiladores de la historia


En el apartado “cuentos” de esta web encontramos los cuentos de los tres grandes recopiladores y adaptadores estudiados en la asignatura: los hermanos Grimm, Perrault y Andersen. Los cuentos aparecen clasificados según su autor y nos presentan una brevísima biografía de cada uno de ellos. Además la web nos muestra a Félix María de Samaniego y sus famosas fábulas. Todas las webs que planteo en este apartado son útiles para el profesor para seleccionar un texto folclórico, adaptarlo y contarlos a los niños en clase.


En esta web están recogidos los 125 cuentos que recopilaron y adaptaron los hermanos Grimm. Tras el listado de cuentos aparece una breve biografía de ambos, aunque no dice todo lo que hemos estudiado sobre ellos en clase. Al pinchar sobre alguno de los cuentos encontramos, además del texto, pequeñas ilustraciones.


Esta web, que nos permite elegir el idioma en el que queremos navegar por ella, nos ofrece un listado de todos los cuentos que recopilaron y adaptaron los Hermanos Grimm. La página nos presenta un listado con los cuentos más famosos de los Hermanos Grimm y otro listado con todos sus cuentos, podemos encontrar algunos tan famosos como “Blancanieves y los 7 enanitos” o “Pulgarcito” y otros poco conocidos como   “Los doce hermanos”. También incluye audio libros de muchos de los cuentos.


Navegando por la web anterior vi abajo del todo un enlace que te llevaba a una web idéntica a la anterior sólo que esta vez con cuentos escritos o adaptados por Hans Christian Andersen. Por lo que he podido deducir de cómo están escritas ambas y por los audio libros se tratan de dos webs latinoamericanas. En la web de Andersen encontramos todos sus cuentos, algunos tan famosos como “La Sirenita” o “El patito feo”. Ambas webs son útiles para maestros, ya que podemos conocer las recopilaciones que ellos hicieron y también conocer nuevos cuentos.

Cuentos de culturas diferentes


En este enlace encontramos un listado de cuentos clásicos de la India. Todas las webs de este apartado suponen una forma muy interesante de transmitir a los niños las características de otras culturas y señalares las diferencias con la nuestra propia a través de diálogos tras contarles el cuento, a la vez que aprenden nuevos cuentos.


En este link, de la Asociación mundial de educadores infantiles, aparece una gran tabla que recoge cuentos procedentes de todo el mundo. Los encontramos clasificados por orden alfabéticos de autores, junto a los cuales aparecen el título del cuento y su país de origen


Esta web nos presenta cuentos de todo el mundo: africanos, asiáticos, europeos, americanos y de Oceanía. Al seleccionar uno de los continentes, encuentras un listado de cuentos especificándose de qué parte del continente proceden.

-          Cuentos folclóricos españoles


En esta web encontramos un listado de cuentos folclóricos españoles como “El burrito descontento” o “La princesa de jazmín”. Es una web muy útil para transmitir a los niños el folclore de su propio país, y que aprendan nuevos cuentos, ya que la mayoría son poco conocidos.


Página que pretende conservar y difundir el folclore infantil: cuentos, costumbres, tradiciones, refranes, canciones, villancicos, acertijos, trabalenguas, retahílas, villancicos, refranes, adivinanzas, juegos, etc. Es una web muy completa para los maestros ya que podemos encontrar todo tipo de manifestaciones folclóricas que luego podemos contar y enseñar a los niños.

-          Cuentos mínimos y de fórmula


En este blog encontramos unos ejemplos de cuentos mínimos. Yo no conocía la mayoría de ellos, por lo cual me resulta un enlace muy útil para mi futuro como maestra, para enseñar a los niños cuentos mínimos nuevos. Este blog pertenece a Ana Torrellas Quintero


Se trata de un enlace que nos conduce a una especie de presentación hecha por Paula Martínez Sanza. Esta presentación clasifica los cuentos de fórmula según se utilicen para sorteos, juegos de comba, de filas, de corro, etc. poniendo ejemplos de cada uno de ellos.

-          Mitos y leyendas


En esta web encontramos un listado de leyendas españolas como “Las hogueras de San Juan” o “La espada de Roldán”, se especifica tras cada título, de qué provincia española procede. Aunque las leyendas no son infantiles, resulta interesante para el maestro este tipo de webs, para conocer leyendas y poder adaptarlas y contarlas a los niños en clase.


En este artículo de la revista imaginaria encontramos algunos ejemplos de leyendas, mitos y fábulas folclóricos latinoamericanos. Al no ser textos adecuados para los niños, el maestro deberá adaptarlos para luego contarlos en clase a éstos.

Versiones de textos en verso para recitar, cantar y jugar


Este vídeo muestra a dos niñas jugando a las palmas con la canción “Don Federico”. Es una manifestación de la poesía folclórica, la cual siempre ha estado ligada a la música y al movimiento corporal.


En la misma línea que el enlace anterior, en este vídeo podemos ver a un grupo de niños cantando “El jardín de la alegría” mientras juegan.


Por último, en este vídeo se muestra un ejemplo de retahíla folclórica: “Una dola de la catola”.

-         Adaptaciones infantiles


Incluyo este enlace en este apartado pues la web de librería “La mar de Letras” te permite acotar tu búsqueda de libros. Al pinchar en “clásicos” he encontrado numerosas adaptaciones de textos folclóricos como “Blancanieves”, “La Bella Durmiente” o “Caperucita Roja”. También aparecen fábulas como “La cigarra y la hormiga” o “La liebre y la tortuga”. Este enlace resulta útil para los maestros en caso de que deseen ampliar la biblioteca de aula con versiones de textos folclóricos ya adaptadas para los niños.

jueves, 16 de mayo de 2013

REFLEXIÓN BLOQUE II


Textos folclóricos. Selección y adaptación

El término “folclore” significa tradicional (nos indica que es algo que viene de lejos) y popular (muy conocido, algo del pueblo, que no es de autor). Lo primero que Irune quiso dejarnos claro fue la idea, ya mencionada durante el primer bloque, de que, al contrario de lo que muchos pensábamos, los cuentos folclóricos no son infantiles. Lo que ha ocurrido con el transcurso del tiempo es que se han ido “edulcorando” y se han adaptado para los niños. Por ejemplo, Caperucita Roja era un cuento de terror que se ha adaptado para que puedan ser receptores los niños.

Los textos literarios folclóricos tienen las siguientes características:

1.       No tienen autor. Lo cual no quiere decir que sean anónimos, los textos anónimos sí tienen autor pero prefieren no dar su nombre. En los textos literarios folclóricos la idea original es de un desconocido, y lo que nos ha llegado es el fruto del boca a boca, cada persona va añadiendo algo. Su autor es el tiempo, es imposible rastrear su origen.

2.       Múltiples versiones. Como no tienen autor, cada persona lo puede versionar como quiera. Existen distintas versiones dependiendo de quién lo haya recogido. Por ejemplo, la ratita presumida, cada uno conocemos un final: o que no se casa, o que se casa con el ratón, etc.

3.       Su origen es desconocido y no hay versiones originales. No se conservan versiones originales, se desconocen.

4.       Es literatura popular (propia del pueblo). Como no sabían escribir, no la pusieron por escrito.

5.       Se transmiten oralmente de forma horizontal (en varios pueblos a la vez se contaba la misma historia) y vertical (de generación en generación).

6.       No son infantiles, sino familiares. En las aldeas, en las casas, se reunía la familia en torno al hogar, ya que no había habitaciones. La familia se sentaba alrededor del hogar y se contaban cuentos o historias reales de algo que había pasado. Si acogías en tu casa a una persona para dormir, te pagaba contando un cuento o historia nueva. Se contaban todo tipo de historias, de amor, de terror de aventuras…

7.       Reflejan las épocas por las que pasaron. Cómo se vivía en esa época. Por lo tanto, los textos literarios folclóricos no son machistas, reflejan la época. Las mujeres de la época estaban en casa cuidando a sus hijos.

8.       Reflejan los sueños y deseos del pueblo. Por ejemplo, jamás la hija de un mercader (Cenicienta) se habría casado con un príncipe, pero era un sueño del pueblo.

9.       Son un reflejo de la sabiduría del pueblo. Por ejemplo, en la Bella Durmiente alejan el peligro de la niña quemando todas las ruecas, en lugar de educar a la niña para que no toque las ruecas. Esto es algo que ocurre, los padres evitan hablar de ciertos temas y alejan de los hijos las cosas que no les gustan. Esto es sabiduría popular.

10.   No tienen, en general, moraleja explícita. Tienen multitud de enseñanzas a lo largo de toda la historia para toda la familia.

Una vez analizadas las características de los textos literarios folclóricos, Irune nos conto tres famosos cuentos folclóricos: Blancanieves y los 7 enanitos (la adaptación hecha por los Hermanos Grimm), La Cenicienta (ambas adaptaciones: Perrault y los Hermanos Grimm) y La Bella Durmiente (una versión que se cree que es anterior a Perrault).

A continuación pasamos a analizar los tres géneros literarios:

1.       El teatro folclórico

Como no se escribía, había que memorizarlo. No hay muchas manifestaciones de teatro folclórico.

Si son interesantes las representaciones teatrales religiosas de los pueblos: la pasión, la Navidad (nacimiento de Jesús), etc. Por ejemplo, el que hacía de San José, su hijo haría de San José en el futuro y así sucesivamente. Los papeles eran enseñados de padres a hijos. En muchas de estas representaciones como son del pueblo y no son eclesiásticas, hay guiños paganos. También hay representaciones teatrales folclóricas paganas, como por ejemplo la expulsión de los moros por los cristianos o el carnaval.

Tan sólo hay una manifestación infantil muy poderosa que se mantiene hoy en día: Los Títeres de Cachiporra. Estos títeres se representaban en las plazas de los pueblos. Consistían en: un personaje masculino (solía llamarse Pedrito) que tiene algo que quiere mucho (una vaca, una flor, etc.) y hay un malo (demonio, bruja, lobo) que le quita lo que le gusta y el resto de la obra es Pedrito persiguiendo al malo con preguntas como ¿Por dónde se ha ido? Cuando el público se cansa Pedrito recupera aquello que tanto quería y pega al malo con una cachiporra y así termina. Actualmente tienen lugar representaciones empleando estos títeres en el parque del Retiro.

2.       La poesía folclórica

Siempre ha estado ligada a la música y al movimiento corporal (tanto para niños como para adultos).
Hay manifestaciones para adultos de todo tipo y para niños también: canciones para jugar al corro, a las palmas, para saltar a la comba, las nanas, las oraciones infantiles –menos las relativas a la misa como el credo-, los villancicos, las retahílas –una dola de la catola, pito pito gorgorito-. A veces se recitaban y otras se cantaban.

En ocasiones, la poesía folclórica no resulta muy apropiada para niños:
-          Don Federico mató a su mujer…
-          Soy capitán, de un barco inglés, y en cada puerto tengo una mujer…
-          Al jardín de la alegría quiere mi madre llevarme, a ver si me sale un novio…

3.       Prosa folclórica

La forma más característica que adoptaba la prosa folclórica era el cuento (relato breve que no tiene por qué ser infantil). Se transmitían oralmente.

Los cuentos folclóricos son lo más estudiado por los folcloristas. Existen cientos de miles, hay cuentos de todas las culturas, ej: “Kirikú y la bruja” es un cuento folclórico africano.

Cuando han empezado a estudiarse los cuentos folclóricos ha sido a finales del s.XIX. El término folclorista se lo debemos a un antropólogo llamado Vladimir Propp, que dedicó toda su vida a su estudio. Propp clasificó los cuentos folclóricos en cuatro tipos:

1-      Mitos: incluye los textos que tienen protagonistas mitológicos y dioses. Son historias que en su origen tenían una función religiosa. También incluye aquí los apólogos (un especie de fábula: tienen carácter moralizante pero no son protagonizados por animales, ej: La lechera.) y las leyendas (se suelen situar en lugares concretos, con nombres, fechas... por eso se cree que son reales).

2-      Cuentos de animales: Propp hace una subclasificación: fábulas y cuentos de animales. Las fábulas son aquellos cuentos en los que los animales representan vicios y virtudes de las personas, son textos moralizantes y con moraleja. Los cuentos de animales son historias en las que todos los protagonistas son animales (ej: Los 7 cabritillos). Estos animales representan roles de personas.

3-      Cuentos de hadas (Fairy tales): es cualquier cuento en el que aparece algún personaje de carácter mágico, ej: Caperucita Roja o Los músicos de Bremmen, en ambos cuentos aparecen animales que hablan y a la vez hay personas en los cuentos.

4-      Cuentos de fórmula: o bien el cuento entero  o parte del cuento te lo tienes que aprender de memoria porque si no pierde la gracia. Ej: los cuentos mínimos. “Esto era un gato con las orejas de trapo y el culo al revés ¿Quieres que te lo cuente otra vez?” “Esta es Maria Sarmiento que se fue a cagar y se la llevo el viento”.

Tras ver los géneros literarios, pasamos a hablar sobre los recopiladores y adaptadores folclóricos más relevantes.

Es en el s.XVI cuando se empiezan a recopilar los romances (que son semifolclóricos) por escrito.
Perrault (s. XVII – XVIII) recopilaba los cuentos que contaba la nodriza de sus hijos. Se dedicó a recogerlos y a adaptarlos para contarlos en la corte de Luis XIV con fines moralizantes. Convirtió la literatura en paraliteratura ya que añadía moralejas. Perrault realiza adaptaciones de los cuentos folclóricos ya que los modificaba con intención de moralizar a los habitantes de la corte.

Continuamos con un recorrido en el tiempo hasta llegar a la Alemania de la primera mitad del s.XIX. Es la época del romanticismo (Goethe) y en la que surgen los nacionalismos, y es cuando empiezan a interesar las tradiciones: el folclore. Aquí aparecen los Hermanos Grimm, que eran filólogos. Recibieron una solicitud sobre si estaban interesados en recopilar cuentos tradicionales alemanes (intencionalidad conservacionista). Trataban de ser lo más fieles posible al cuento. La editorial contrato a gente que iba por los pueblos recopilando historias y los Grimm tenían que revisarlas y escribirlas correctamente. No eran cuentos para niños, eran cuentos tradicionales alemanes. Los cuentos eran bastante escabrosos, y al sacar la tercera edición los Grimm los revisan para quitar lo más escabroso, y suavizar los cuentos. Estos cambios (mini adaptaciones), cambian pequeñas cosas que no eran adecuadas para los niños.

Por tanto, hay que tener claras dos ideas:

-          Los Grimm no son autores. Son recopiladores e hicieron pequeñas adaptaciones.
-          La primera intención de los Grimm era conservacionista.

En esta misma época (primera mitad del s. XIX, romanticismo), tenemos en España a Cecilia Böhl de Faver, quien firmaba sus libros bajo el pseudónimo Fernán Caballero. Primero publicó en periódicos y revistas y más adelante publicó en una libro la recopilación de todos sus escritos.

Con la segunda mitad del s. XIX llega el realismo. Durante el romanticismo interesaban temas abstractos (amor, libertad) o temas personales. En el realismo empieza a interesar la sociedad, miramos a nuestro entorno y vemos los problemas que nos afectan.

En este contexto aparece en Dinamarca el tercer recopilador que nos interesa: Hans Christian Andersen. Sus versiones de los cuentos son las más conocidas en Europa. Andersen era muy reconocido y preciado (en su honor encontramos la escultura de la Sirenita de Copenhague, hecha mientras él vivía). Es una personalidad de la literatura, lo que más famoso le hicieron fueron los cuentos que gustaban tanto a adultos como a niños.
Andersen tiene tanto literatura de autor, es decir, inventada por el (La cerillera, El soldadito de plomo…) y textos folclóricos que adaptó (La reina de las nieves, La sirenita).

Tras conocer los recopiladores y adaptadores más famosos, pasamos a profundizar en la idea del simbolismo.

El simbolismo es aquello que no se puede modificar ni cambiar si queremos adaptar un cuento. Toda la literatura, al tener función poética, es de carácter simbólico. Propp fue el primero que dijo que el esqueleto de un cuento es un viaje iniciático.

La iniciación que se presenta en el 90% de los cuentos folclóricos es: un hogar familiar que, por el motivo que sea, el personaje protagonista debe abandonar, y va pasando por una serie de pruebas, conociendo personajes, aprendiendo, madurando, hasta crear un núcleo familiar propio porque ya es adulto. Para seleccionar y adaptar un cuento para EI debemos entender y discrimina su simbolismo.

Para concluir con el bloque, repasamos cómo puede un maestro escoger una buena materia prima para adaptar un cuento para sus alumnos:

-          Saber con que versión del cuento se está trabajando. De qué año es, si ya ha sido adaptada, quien la ha traducido. Tenemos que tener algún dato sobre la versión para fiarnos de ella.

-          Lo ideal es buscar traducciones de Grimm o de Perrault y, a partir de ahí, adaptar, no hacerlo sobre adaptaciones de adaptaciones.

-          Es importante también, tener una buena versión de los cuentos para poder adaptarlos con facilidad.

-          Irune nos recomendó “El libro de los 101 cuentos” de la editorial Anaya, que contiene cuentos de todas las culturas.

Me ha resultado realmente útil este bloque para profundizar en la tradición folclórica. Por ejemplo, he visto los Títeres de Cachiporra en el Retiro cientos de veces y no sabía que estaba viendo una manifestación teatral folclórica. Lo que más me ha gustado ha sido conocer las versiones de los hermanos Grimm y de Perrault de Blancanieves, la Cenicienta y la Bella Durmiente. Siempre había creído que su origen estaba en Disney y, por lo que he visto, nada más lejos de la realidad. Conozco desde que era pequeña muchas adaptaciones tanto de cuentos folclóricos como de poesías o canciones folclóricas, que cantaba con mis compañeras en el patio del colegio.

En mis prácticas, no vi que contaran a los niños o hiciera referencia a algún cuento folclórico. Por otro lado, las canciones que cantaban los niños tampoco tenían un origen folclórico, ya que el profesor de música y psicomotricidad era un antiguo trabajador de una granja escuela y la mayoría de las canciones eran canciones modernas de allí “La brujita tapita”, “El eco”, “El caballo pichirilo”.

Como futura educadora, me gustaría transmitir a los niños los cuentos folclóricos y también las poesías y canciones. Es muy importante que no se pierdan y que los niños las aprendan y a la vez las transmitan a sus hijos cuando crezcan, continuando con la tradición oral. Es importante el papel que tenemos los maestros en conseguir que estas historias lleguen a los niños y que perduren los juegos populares basados en textos folclóricos en verso. Sí que es cierto que hay que tener cuidado con ciertos cuentos folclóricos como “El patio feo” (Andersen) ya que podemos hacer tambalear la seguridad que tienen los niños en que su figura de apego les quiere.

Por último, gracias a lo visto en el bloque, he aprendido qué elementos debemos conservar de la historia original a la hora de hacer adaptaciones.

ACTIVIDAD BLOQUE II


Adaptación del cuento “Toda clase de pieles”

Erase una vez que se era, en un reino muy muy lejano, vivían un panadero, su esposa y la hija de ambos, Cora, que era una preciosa niña, de grandes ojos azules y largo cabello rubio. Sus padres la querían muchísimo ya que además era muy buena y generosa. Desde muy pequeñita ayudaba a su padre con los panes y los bollitos que hacían en la panadería.

Cuando Cora cumplió los 10 años, su madre se puso muy enferma, y al ver que no le quedaban muchos días de vida, le dio a Cora el tesoro más valioso que tenía para que siempre la recordara: un abrigo hecho con toda clase de pieles, que la protegería de todo mal. Tras la muerte de la madre, tanto Cora como su padre pasaron unas semanas muy tristes, pero pronto Cora se dio cuenta de que volvía a ver a su padre animado y feliz y un día éste le dio una gran noticia: iba a volver a casarse.

En cuanto conoció a su futura madrastra, Cora supo que no iban a llevarse bien, ya que era una persona muy fría y antipática. Cora no entendía cómo podía su padre haberse enamorado de ella. La madrastra tenía un hija un poco mayor que Cora, Amelia, que era la chica más fea, egoísta y desagradable que os podáis imaginar.

Tras su boda con el padre de Cora, la madrastra decidió que había llegado la hora de casar a Cora y a Amelia y empezó a buscarles pretendientes. Los pretendientes más guapos, buenos y apuestos eran todos para Amelia y los más feos y estúpidos para Cora. Cora protestaba y se quejaba a su padre, pero éste le decía que su madrastra buscaba lo mejor para ella.

Una vez hubo conocido a todos los pretendientes de las niñas, la madrastra decidió que Cora se casaría con Gustavo, un joven feo, bruto y malo, pero que pertenecía a una familia bastante rica. Gustavo estaba muy encaprichado de Cora ya que le parecía preciosa, sin embargo Cora estaba horrorizada ante la idea de tener que casarse con él. Sus protestas no valieron de nada, tanto su padre como su madrastra deseaban que se casara con Gustavo.

Así Cora ideó un plan para retrasar lo máximo posible la boda, y pidió a su pretendiente una máscara hecha con las plumas de todo tipo de pavos reales como regalo de pedida. Gustavo viajó por muchos reinos durante meses hasta conseguir reunir plumas de todos los distintos pavos reales. Al volver Gustavo, Cora le agradeció la máscara pero le dijo que ahora deseaba un lindo traje, hecho enteramente con perlas de todos los mares. Gustavo volvió a viajar durante meses para reunir todas las perlas y ordenó coser un vestido precioso que entregó a Cora como regalo de boda. A Cora no se le ocurría qué más podía hacer para posponer la boda, y finalmente tuvo que resignarse a casarse con Gustavo.

Sin embargo, la noche antes de la boda, Cora recibió una visita muy especial. ¡Su hada madrina!, quien le aconsejó huir de casa e internarse en el bosque donde no tendría nada que temer, pues algo bueno le ocurriría. Cora no lo dudo, y envolviendo en un hatillo su máscara y su precioso vestido, se puso el abrigo de su madre de todo tipo de pieles y huyó de casa.

La vida en el bosque resultó muy dura para Cora, ya que sólo podía alimentarse de frutos silvestres, dormía en cuevas, iba muy sucia y desaliñada porque no podía lavarse y, sobre todo, se sentía muy sola. Sin embargo, Cora era muy fuerte y confiaba en su hada madrina y pensaba “algo muy bueno me va a ocurrir”. Algunas veces oyó voces que la llamaban buscándola, pero Cora se arrebujaba bien dentro de su abrigo y pasaba desapercibida subida a los árboles, pues su abrigo la protegía.

Una mañana, mientras todavía dormía en una cueva, la despertó bruscamente una mano que la zarandeaba. Cora se asustó, pero pronto vio que quien la había despertado era una anciana de cara amable que le preguntó qué hacía allí sola en el bosque. Cora, por temor a que la anciana la devolviera de nuevo a su hogar, le dijo que era huérfana y que se llamaba Fanny. La buena anciana se apiadó de ella, y la invitó a vivir en el palacio del reino, ya que ella trabajaba allí como costurera. Cora, muy agradecida de por fin tener compañía, la acompañó gustosa.

La vida en palacio resultó estupenda para Cora, ya que, como poseía conocimientos de panadería, pronto la nombraron ayudante del panadero real. La mejor parte del trabajo de Cora tenía lugar cada mañana, cuando subía los bollitos de desayuno del príncipe a sus aposentos. Cora se contentaba con admirar al guapísimo príncipe mientras éste desayunaba.

Así pasaron los días, y Cora fue perdiendo el temor a encontrarse a su familia, ya que apenas salía del palacio. Una buena mañana, partieron del castillo cien mensajeros que se dirigían a todos los reinos del mundo con el siguiente anuncio: se celebraría en palacio un gran baile de máscaras al que debían acudir todas las princesas del mundo para que el príncipe encontrara una esposa. Al enterarse, Cora se puso muy triste, pues realmente se había enamorado del apuesto príncipe.

La noche del baile de máscaras llegó y, una vez en su habitación, Cora tuvo una gran idea: se pondría su preciosa máscara hecha con plumas y su elegante vestido de perlas. Al entrar en el salón del baile, Cora sintió que todos la miraban, ya que nadie llevaba una máscara y un vestido tan espectaculares como los suyos. El príncipe no podía apartar la mirada de esa bella figura y esos ojos que relucían bajo la máscara e invitó a Cora a bailar. Juntos pasaron el resto del baile, sin embargo, Cora se mostraba reacia a hablarle de sus humildes orígenes y centraba la conversación en el príncipe. Cuando al concluir el baile, el príncipe le pidió que se quitara la máscara, Cora sintió miedo de que descubriera quien era y se alejó corriendo. El príncipe se quedó prendado de su preciosa sonrisa y su risa cristalina.

A la mañana siguiente Cora se sentía muy triste, estaba todavía más enamorada del príncipe que antes y no sabía qué podía hacer para conseguirle. Hasta que nuevamente se le ocurrió un plan…Cuando horneó los bollitos del desayuno del príncipe los hizo con forma de pluma de pavo real.

Al subir el desayuno al príncipe, éste se quedó mirando anonadado los bollitos, miró a Cora a los ojos y, al reconocer esa mirada, la cogió de las manos. Sientiéndose muy feliz, Cora se echó a llorar y empezó a contarle al príncipe toda su historia, incluyendo cuál era su verdadero nombre y confesando que era la hija de un panadero. El príncipe conmovido dijo a Cora que no le importaba su origen, que el sólo buscaba una buena muchacha que le quisiera, y que ella se lo había demostrado.

Cora y el príncipe se casaron y fueron muy felices, y como Cora era muy buena y nada rencorosa, mandó a llamar a su padre y a su madrastra para que vivieran con ellos en palacio.


He realizado una adaptación del cuento "Toda clase de pieles" contado por Irune en clase. Basándome en el cuento, he cambiado los siguientes elementos:

- La protagonista del cuento no es una princesa, sin embargo, acaba siéndolo.
- He suprimido la idea del incesto padre-hija y, en lugar de eso, es la nueva madrastra de la protagonista quien la obliga a casarse con alguien que ella no desea.
- El abrigo de toda clase de pieles es regalado por la difunta madre a su hija.
- Los regalos para retrasar la boda son dos en vez de tres: una máscara y un vestido.
- Aparece un hada madrina que es quien aconseja a la protagonista.
- Quien encuentra a la niña en el bosque es una anciana en vez de los caballeros del príncipe.
- La historia transcurre en el mismo reino.
- La protagonista es panadera y todos los días ve al príncipe hasta que al final se enamora de él.
- Acude al baile con los dos regalos puestos a la vez que son los que hacen que el príncipe se fije en ella.
- Final feliz al casarse con el príncipe y perdonar a su familia.